Se dice que Lope de vega quería entretener a su público con su obra teatral, que no quería salir abucheado ante su público ni poner en evidencia a los actores que representaban su obra.
Esta obra en concreto nos lo muestra en el tipo de personajes que aparecen ya que no sólo encontramos a personajes de alto rango social sino que también encontramos personajes de clase más baja que le dan otro tono a la obra dando posibilidad a infinidad de nuevas situaciones entre personajes de diferentes clases y eso si cada uno desarrollando el vocabulario propio, expresiones más cultas en los personajes de estamento sociales más elevado y un lenguaje más coloquial y vulgar en personajes más mundanos.
La situación planteada en esta obra con esa humilde labradora a la cual deshonra el comendador con sus acciones una vez ya está prometida con un mozo del pueblo. Pero es más importante la manera de desarrollar el final de la obra, cuando la unión de todo el pueblo sublevado ante la injusticia de su comendador hace que entre todos lo liquiden y clamen a los cuatro vientos que fue Fuenteovejuna, esa localidad cordobesa quien lo mató, incluso delante del mismísimo rey, otra muestra de mezcla entre personajes de distinta clase social.
Y es que eso nos plantea Lope de Vega en su obra, que la unión hace la fuerza que el pueblo unido jamás será vencido que dijo aquél.
Lope de Vega era un maestro en el teatro y en esta obra y en su final inesperado cuando los actores acaban la obra sin previo aviso nos lo demuestra porque nos sorprende y nos enseña una valiosa lección.
Con una escenografia justita para que se pudiera usar en todas las escenas y todos los personajes haciendo mas de un papel, eso sí todos perfectamente bien trabajados y muy bien adecuados para el público joven que estaba presente en el auditorio de Cervera que ayudó mucho a que los estudiantes pudieran seguir la obra y entenderla en su plenitud.
Adan Mulet
2º Bachillerato
domingo, 18 de mayo de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
Poesía de San Jordi (no entra a concurso)
Un caballero mató al dragón,
Con valentía y corazón
Y de la sangre que cayó,
una rosa nació.
A la princesa se la regaló
según la leyenda,
que iba a ser ofrenda,
para aquel dragón.
lunes, 17 de marzo de 2008
Viaje a Texas III
Esta vez llegaba a Texas envuelto en las dudas que asaltaban mi mente William Walker mi antiguo amigo Tejano al qual llevaba tres años sin ver. Me envió una carta diciendo que tenía ganas de verme y que no quería perder la amistad que habíamos conseguido con mis dos anteriores viajes al hogar de mi amigo.
Llegué a su rancho un día muy gris el clima de melancolía se respiraba en el aire. William Walker me esperaba en la puerta principal y yo me acerqué a él y antes de decirnos ninguna palabra nos abrazamos efusivamente. Me acompaño a su preciosa sala de estar con su colección de armas y su chimenea a la qual daba tanto gusto acercarse en las noches de inviernó.
Nos sentamos comodamente en las butacas delante del fueguecito y William me explicó su vida los últimos tres años. William ya casi con setenta y cinco años parecía más cansado de la vida, imagen que contrastaba con ese hombre tan vital que me recibió en mis dos anteriores visitas al hogar de los rangers.
Yo iba a estarme con él solo dos dias y el tiempo apremiaba así que cuando me acabó de explicar como habían ido los dos últimos dos años, le pregunte si le pasaba algo porque no lo veía tan alegre o tan vivaz como en mis anteriores visitas. La contestación fue ràpida no me queda mucho tiempo de vida me contestó: me dieron sólo unos meses de vida y no se si nos podremos volver a ver por eso quise que vinieras y darte una cosa como símbolo de nuestra amistad y para que siempre te acuerdes de mi. Un sobre con bastante grande pero no muy grueso, me dijo que lo abriera cuando nos hubieramos despedido y él ya estuviera dentro de su casa.
El fin de semana se pasó rápido y yo ya sabía que era la última vez que estaría en Texas porque sin William ya no tenia ningún motivo para volver a ese estado americano. Estuvimos hablando durante todo el fin de semana sobre los días que yo estuve allí en los últimos años y como él me agredecía esos momentos en su casa. Todo fue muy emotivo. Fuimos a la puerta principal porque yo ya me iba. Nos despedimos dándonos las gracias por esta amistad. Como el me dijo esperé a que entrara a su casa y yo entoncesabrí el sobre. Habían dos cosas. Una era una foto muy grande en la qual salíamos él y yo delante de su vieja ranchera, el primer día que estuve allí. Lo otro era una llave. La uqe abría esa ranchera que estva aparcada justo delante de mi. Seguro que siempre que la conduciera me acordaria de mi gran amigo Wiiliam Walker.
Llegué a su rancho un día muy gris el clima de melancolía se respiraba en el aire. William Walker me esperaba en la puerta principal y yo me acerqué a él y antes de decirnos ninguna palabra nos abrazamos efusivamente. Me acompaño a su preciosa sala de estar con su colección de armas y su chimenea a la qual daba tanto gusto acercarse en las noches de inviernó.
Nos sentamos comodamente en las butacas delante del fueguecito y William me explicó su vida los últimos tres años. William ya casi con setenta y cinco años parecía más cansado de la vida, imagen que contrastaba con ese hombre tan vital que me recibió en mis dos anteriores visitas al hogar de los rangers.
Yo iba a estarme con él solo dos dias y el tiempo apremiaba así que cuando me acabó de explicar como habían ido los dos últimos dos años, le pregunte si le pasaba algo porque no lo veía tan alegre o tan vivaz como en mis anteriores visitas. La contestación fue ràpida no me queda mucho tiempo de vida me contestó: me dieron sólo unos meses de vida y no se si nos podremos volver a ver por eso quise que vinieras y darte una cosa como símbolo de nuestra amistad y para que siempre te acuerdes de mi. Un sobre con bastante grande pero no muy grueso, me dijo que lo abriera cuando nos hubieramos despedido y él ya estuviera dentro de su casa.
El fin de semana se pasó rápido y yo ya sabía que era la última vez que estaría en Texas porque sin William ya no tenia ningún motivo para volver a ese estado americano. Estuvimos hablando durante todo el fin de semana sobre los días que yo estuve allí en los últimos años y como él me agredecía esos momentos en su casa. Todo fue muy emotivo. Fuimos a la puerta principal porque yo ya me iba. Nos despedimos dándonos las gracias por esta amistad. Como el me dijo esperé a que entrara a su casa y yo entoncesabrí el sobre. Habían dos cosas. Una era una foto muy grande en la qual salíamos él y yo delante de su vieja ranchera, el primer día que estuve allí. Lo otro era una llave. La uqe abría esa ranchera que estva aparcada justo delante de mi. Seguro que siempre que la conduciera me acordaria de mi gran amigo Wiiliam Walker.
jueves, 28 de febrero de 2008
Comentario Viñetas de el Roto




Comentario viñetas El Roto:
Viñeta Nº 1:
30 de Marzo de 2007
En esta viñeta vemos barcos que navegan por el mar y uno de ellos dice que la demostración de fuerza es un signo de debilidad con esta frase nos quiere decir todos aquellos conflictos que se resuelven por la fuerza y no con el diálogo nos indica que los que lo hacen así es que en realidad son débiles.
Viñeta Nº 2:
17 de Julio de 2007
En esta viñeta critica que el ser humano a perjudicado tanto al medio ambiente que hemos pasado de tener que protegernos del clima, abrigándonos, buscando refugio, etc.
a tener que protegerlo por todo lo que lo hemos contaminado.
Viñeta Nº 3:
11 de Septiembre de 2007
En esta viñeta observamos un personaje que con su frase “La historia me juzgará, pero para mayor seguridad yo elegiré a los historiadores.” Nos quiere hacer entender que posiblemente se le vaya a recordar como una persona que no ayudó mucho a la humanidad, pero que para en mayor o menor medida evitar esto el elegiré a los historiadores los que seguramente serán partidarios suyos y en sus libros no hablarán de él tan mal.
Viñeta Nº 4:
13 de Diciembre de 2007
En esta viñeta se ve a una persona que pasea por una calle donde ha habido un atentado terrorista y que cabizbajo pronuncia la frase “¡Vaya manera que tienen de rezar los fanáticos del Islam!” Con esta frase nos da a entender que este atentado lo han cometido terroristas islámicos los cuales justifican su acto porque ha sido en favor del islam.
13 de Diciembre de 2007
En esta viñeta se ve a una persona que pasea por una calle donde ha habido un atentado terrorista y que cabizbajo pronuncia la frase “¡Vaya manera que tienen de rezar los fanáticos del Islam!” Con esta frase nos da a entender que este atentado lo han cometido terroristas islámicos los cuales justifican su acto porque ha sido en favor del islam.
martes, 26 de febrero de 2008
La casa de Bernarda Alba
Oposición entre el espacio interior y exterior
Tras el severo luto impuesto por Bernarda a sus hijas el espacio es la casa. Es un espacio interior, muy cerrado onde el tiempo es más largo y la actividad se basa en las labores del hogar. Con la oscuridad que hay en la casa y los vestidos negros del luto la casa queda relegada a ser una especie de prisión, las mujeres quedan encerradas en vida. La casa entonces queda es considerada como la oposición a la libertad para las hijas de Bernarda.
En el extremo opuesto encontramos la libertad, simbolizada por el espacio exterior, las calles del pueblo. Las hijas desean salir a pasear por la calle, escapar de la prisión de su casa, sentir el aire limpio del exterior. Pero al estar encerradas el espacio exterior està representado en la obra por los sonidos que llegan del exterior. La obra relata la constante rebeldía de las hijas por intentar escapar de su casa, de su prisión y encontrar la libertad en el mundo exterior del que apenas les llegan los sonidos. Ésta situación es la que terminará por ser el detonante del final tràgio de la obra, junto al problema del amor, otr tema constante sobre todo a partir de la segunda mitad de la obra.
Tras el severo luto impuesto por Bernarda a sus hijas el espacio es la casa. Es un espacio interior, muy cerrado onde el tiempo es más largo y la actividad se basa en las labores del hogar. Con la oscuridad que hay en la casa y los vestidos negros del luto la casa queda relegada a ser una especie de prisión, las mujeres quedan encerradas en vida. La casa entonces queda es considerada como la oposición a la libertad para las hijas de Bernarda.
En el extremo opuesto encontramos la libertad, simbolizada por el espacio exterior, las calles del pueblo. Las hijas desean salir a pasear por la calle, escapar de la prisión de su casa, sentir el aire limpio del exterior. Pero al estar encerradas el espacio exterior està representado en la obra por los sonidos que llegan del exterior. La obra relata la constante rebeldía de las hijas por intentar escapar de su casa, de su prisión y encontrar la libertad en el mundo exterior del que apenas les llegan los sonidos. Ésta situación es la que terminará por ser el detonante del final tràgio de la obra, junto al problema del amor, otr tema constante sobre todo a partir de la segunda mitad de la obra.
lunes, 10 de diciembre de 2007
Invéntate una situación nueva en luces de bohemia
Max estrella y Don Latino de Hispalis marchan sobre la noche oscura por calles dónde nunca habían estado, adonde fueron a parar por el estado de ebriedad de Don Latino, aunque Max Estrella ya sabía que no andaban por buen camino.
-Max: (con tono burlesco) ¿Pero a dónde me llevas Don Latino?
-Don Latino: (Ebrio) A su casa, ya no hacemos nada en la calle.
-Max: (con gesto mas serio) Pues yo juraria por Dios que estas no són calles cercanas a la mía, amigo mío.
-Don Latino: mamarrachadas, nunca me he perdido y no serà hoy cuando lo haga, senyor mío (diciendo esto último con gran burla).
-Max: ( Asombrado) Allí, allí. Al fondo. Oigo voces, habrá gente, les esperare,os a que lleguen Porque viene para aquí, ¿No?
-Don Latino: Movámonos nosotros que hacia aquí no viene nadie.
-Max: Vámonos.
En esto que llegan Don Latino a ese edificio y resultó ser un albergue para vagabundos, muy cuidado y con muchas personas que allí se hospedaban.
-Max: Cenemos pues, Don Latino.
-Don latino: (más lúcido) Entremos.
Al fondo dos vagabundos murmurando y criticando el poco respeto que tenían los dos extaños que habían entrado al local.
-Vagabundo 1: (siempre hablando con tono burlesco) Si, si, ya te digo yo siempre, por muy mal que uno esté, siempre hay otro que está peor.
-Vagabundo 1,2: (Juntos) Sentaos aquí forasteros que...
-Voluntaria: (interrumpiedo a los vagabundos) amigos siéntense en aquella mesa del fondo, que hablaremos con vosotros en un momento.
La voluntaria, chica joven de unos treinta años, deslumbraba a todos los que allí cenaban y dormían, era el mejor reclamo para que los vagabundos eligieran este albergue antes que otros.
-Voluntaria: ¿Buscan algo amigos? No parece que necesiten comida ni cama con urgencia.
-Max: No, compañera, no, pero la cena nos vendría bien, llevamos todo el día en Madrid y mi fiel guía nos ha perdido por estas calles.
-Don Latino: ( un poco enfadado y ya más sobrio) Que es mentira, en ningún momento hemos estado perdidos, sé perfectamente donde queda tu casa, a dos manzanas y media de aquí.
-Voluntaria: De acuerdo, pero cenen y descansen aquí que no es bueno andar por la noche a solas por estas calles.
-Max: (agradecido) Muchas gracias, bonita, te agradecemos tu ayuda.
-Don latino: (serio) Sí, pero que quede calro que no me he perdido.
-Max i Voluntaria: (Al unísono) ¡Vale que si!
Después de estas risas amistosas, una buena cena y una buena cama. Al día siguiente a primero hora y sin desayunar ni despedirse Don Max y Don Latino enfilaban rumbo las calles rumbo a la casa del guiado.
-Max: (con tono burlesco) ¿Pero a dónde me llevas Don Latino?
-Don Latino: (Ebrio) A su casa, ya no hacemos nada en la calle.
-Max: (con gesto mas serio) Pues yo juraria por Dios que estas no són calles cercanas a la mía, amigo mío.
-Don Latino: mamarrachadas, nunca me he perdido y no serà hoy cuando lo haga, senyor mío (diciendo esto último con gran burla).
-Max: ( Asombrado) Allí, allí. Al fondo. Oigo voces, habrá gente, les esperare,os a que lleguen Porque viene para aquí, ¿No?
-Don Latino: Movámonos nosotros que hacia aquí no viene nadie.
-Max: Vámonos.
En esto que llegan Don Latino a ese edificio y resultó ser un albergue para vagabundos, muy cuidado y con muchas personas que allí se hospedaban.
-Max: Cenemos pues, Don Latino.
-Don latino: (más lúcido) Entremos.
Al fondo dos vagabundos murmurando y criticando el poco respeto que tenían los dos extaños que habían entrado al local.
-Vagabundo 1: (siempre hablando con tono burlesco) Si, si, ya te digo yo siempre, por muy mal que uno esté, siempre hay otro que está peor.
-Vagabundo 1,2: (Juntos) Sentaos aquí forasteros que...
-Voluntaria: (interrumpiedo a los vagabundos) amigos siéntense en aquella mesa del fondo, que hablaremos con vosotros en un momento.
La voluntaria, chica joven de unos treinta años, deslumbraba a todos los que allí cenaban y dormían, era el mejor reclamo para que los vagabundos eligieran este albergue antes que otros.
-Voluntaria: ¿Buscan algo amigos? No parece que necesiten comida ni cama con urgencia.
-Max: No, compañera, no, pero la cena nos vendría bien, llevamos todo el día en Madrid y mi fiel guía nos ha perdido por estas calles.
-Don Latino: ( un poco enfadado y ya más sobrio) Que es mentira, en ningún momento hemos estado perdidos, sé perfectamente donde queda tu casa, a dos manzanas y media de aquí.
-Voluntaria: De acuerdo, pero cenen y descansen aquí que no es bueno andar por la noche a solas por estas calles.
-Max: (agradecido) Muchas gracias, bonita, te agradecemos tu ayuda.
-Don latino: (serio) Sí, pero que quede calro que no me he perdido.
-Max i Voluntaria: (Al unísono) ¡Vale que si!
Después de estas risas amistosas, una buena cena y una buena cama. Al día siguiente a primero hora y sin desayunar ni despedirse Don Max y Don Latino enfilaban rumbo las calles rumbo a la casa del guiado.
Texto Naturalista
Miguel se acordaba de su triste infancia. Aquella que había sido tan triste en el pueblo. se acordaba de que solo podían comer una vez y muchos días se comía poco más que un mendrugo de pan y un poco de agua. aparte de todo eso, recibía el maltrato de su padre que lo esclavizaba en las labores del campo.
Con el tiempo, al hacerse mayor, tuvo que irse a la ciudad a buscar fortuna, pero empezó vagabundeando por los barrios bajos y trabajando en las colonias tèxtiles dieciocho horas diárias. Muchos años después, veinte creo, se acordaba de esto sentado cómodamente en su sillón de piel en el despacho del presidente de la empresa que ahora él presidia y donde las condiciones de trabajo habían mejorado para todos los trabajadores.
Con el tiempo, al hacerse mayor, tuvo que irse a la ciudad a buscar fortuna, pero empezó vagabundeando por los barrios bajos y trabajando en las colonias tèxtiles dieciocho horas diárias. Muchos años después, veinte creo, se acordaba de esto sentado cómodamente en su sillón de piel en el despacho del presidente de la empresa que ahora él presidia y donde las condiciones de trabajo habían mejorado para todos los trabajadores.
Adan Mulet
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